Confío, Señor, en tu
misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio. Cantaré al Señor por el bien
que me ha hecho.
Oremos:
Concédenos, Señor, ser dóciles a las inspiraciones de tu Espíritu para que
realicemos siempre en nuestra vida tu santa voluntad
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Amarás a tu prójimo como a ti
mismo
Lectura del libro del Levítico
9, 1-2. 17-18
En aquellos días, dijo el Señor a
Moisés:
"Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: Sean santos, porque
yo, el Señor, soy santo.
No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para
que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de
tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del Salmo 102
El Señor, es compasivo y
misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.
Bendice al Señor, alma mía, que
todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te
olvides de sus beneficios.
El Señor, es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.
El Señor perdona tus pecados y
cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de
ternura.
El Señor, es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.
El Señor es compasivo y
misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como
merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados.
El Señor, es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.
Como dista el oriente del
ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos; como un padre es compasivo con
sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama.
El Señor, es compasivo y misericordioso.
Miserátor et miséricors Dóminus.
Todo es de ustedes, ustedes son
de Cristo y Cristo es de Dios
Lectura de la primera carta del
apóstol san Pablo a los Corintios
3, 16-23
Hermanos: ¿No saben ustedes que
son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Quien
destruye el templo de Dios, será destruido por Dios, porque el templo de Dios
es santo y ustedes son ese templo.
Que nadie se engañe: si alguno de ustedes se tiene a sí mismo por sabio según
los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser
verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante
Dios, como dice la escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de
su propia astucia. También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios
y los tiene por vanos.
Así, pues que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les
pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo
presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de
Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aleluya, aleluya.
En aquél que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado a su
plenitud.
Quir servat verbum
Christi, vere in hoc cáritas Dei perfécta est.
Aleluya.
Amén a sus enemigos
† Lectura del santo Evangelio según
san Mateo
5, 38-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus
discípulos:
"Ustedes han oído que se dijo: Ojo
por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre
malo. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos
mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la
espalda.
Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en
cambio, les digo: Amén a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen
por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre
celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su
lluvia sobre los justos y los injustos.
Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen
eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus
hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos?
Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto".
Palabra de Dios
Gloria a ti, Señor Jesús. Se dice "Credo".
Celebrante:
Invoquemos, hermanos y hermanas, a Dios todopoderoso con una oración tan pura y
humilde, que merezca obtener lo que pedimos:
A cada petición respondemos: Escúchanos, Padre.
Por
Escúchanos, Padre.
Por los que tienen autoridad en el
mundo, para que bajo su gobierno podamos vivir en paz y concordia glorificando
a Cristo, nuestra esperanza, roguemos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Por los que nos desprecian a causa
de nuestra fe y por los que persiguen a la Iglesia: para que el Señor les
conceda encontrar la verdad, roguemos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Por los que estamos aquí reunidos
en el nombre del Señor y por aquellos por los que queremos orar, para que Dios
nos conceda perseverar en la fe y nos reúna un día a todos en su reino,
roguemos al Señor.
Escúchanos, Padre.
Celebrante:
Dios nuestro, que has revelado la fuerza de tu amor en tu Hijo, burlado y
humillado en la cruz, escucha nuestras oraciones, haznos dóciles a la voz de tu
Espíritu, y haz que trabajemos con valentía para que el bien triunfe sobre el
mal dando así testimonio de tu Evangelio de paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Que este sacrificio de acción de gracias
y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra
salvación eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
El misterio de la salvación
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
El cual, compadecido del extravío de los hombres, quiso nacer de la Virgen;
sufriendo en la cruz, nos libró de eterna muerte y, resucitando, nos dio vida
eterna. Por eso,
con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos
sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]
Proclamaré Señor, todas tus
maravillas y me alegraré en ti y entonaré salmos a tu nombre,
Dios altísimo.
Oremos:
Que el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos has dado, Señor, en este
sacramento, sean para todos nosotros una prenda segura de vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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